š Hola, soy Paula.
Y si me hubieses hablado de “calzado barefoot” hace algunos años, probablemente te habría mirado raro. No porque no creyera en algo así, sino porque nunca me lo había cuestionado. š¤·āļø
Nunca me detuve a pensar cómo caminaba. Cómo pisaba. Qué pasaba con mis pies dentro de mis zapatillas. š£
Y sin embargo, los pies me llevaban a todos lados.
Sosteniéndome. Adaptándose.
Acomodándose al ritmo de la vida, a los zapatos que la moda decía que eran lindos š , a los entrenamientos con suelas mullidas o tacos firmes. Siempre adaptándose.
Un día, luego de una lesión š¤ y por un poco de curiosidad (que es una de mis formas de amar š«), empecé a leer.
š Leí sobre anatomía, desarrollo, lesiones, niños.
Sobre lo que pasa cuando pisás sin sentir.
Cuando el pie deja de ser pie para convertirse en una plataforma inmóvil, comprimida, adormecida.
Y me cayó una ficha. š”
ā¿Cómo puede ser que algo tan natural como caminar tenga que ser reaprendido?
ā¿Por qué hay que “fortalecer el pie” si lo usamos desde que nacemos?
ā¿Y por qué —si el cuerpo humano es tan perfecto— alguien decidió que había que ponerle una cuña bajo el talón, apretar los dedos hacia adelante y ponerle un refuerzo duro al costado?
š¤ ¿Qué estábamos compensando? ¿Y a qué costo?
No soy médica, ni kinesióloga, ni fisioterapeuta.
Pero tengo una pasión por aprender y traducir lo complejo en algo simple, útil, real.
Y así nació Nüpie š
De esa mezcla de ciencia š§ , sensibilidad ā¤ļø y necesidad de hacer las cosas distinto.
No quiero convencerte.
Quiero que te cuestiones.
Y si algo de todo esto te resuena, bienvenido a este camino:
Un camino descalzo, pero no solo. š¾
Porque no se trata de un zapato š
Se trata de un cuerpo más conectado.
De un niño que juega con libertad š§
De un adulto que vuelve a sentir šæ
De vos.
Gracias por estar š
Paula – NÜPIE
